el día que dije basta

La inexactitud de las palabras se torna verso en mis labios
las pirámides alzadas con cuerpos se destruyen con su propio empeño
la tiranía ni es cúspide ni es justificación
dolor.
la mentira se posa en la vértebra del poeta
hago sinapsis con un epitafio de hace cien años
y me encojo.
lloran los lápices que deshojé en busca de un solo verso
que hablara
sin mentir.

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