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Mostrando entradas de enero, 2016

Quiéreme bien

Una vez –ahora mismo, en realidad- leí al final de un libro –que me gustaba hasta esta página- que el amor sólo es de los jóvenes, que sólo se entiende de verdad cuando es intenso novedoso fresco y me parece tan tonto, tan tonto, cierro los ojos y no se me ocurre nada mejor que madurar, hacerme vieja y aburrida con mis seres queridos alrededor, ver cómo su pelo largo se hace melena y se vuelve blanca asistir a la boda de mi mejor amiga y que su vestido sea rojo observar a mis padres envejecer juntos y felices y que se siguen mirando embobados cuando creen que el otro está despistado. Me parece puramente una estupidez sólo dar validez a ESE amor, cuando si es SANO es bueno y es amor verdadero, que si eres fea y aburrida y quieres cientoún gatos y vivir despacito también tienes derecho a querer y sentir como explotan cinco galaxias en tu pecho, que si no te gusta el sexo puedes sentir placer también, que no querer un orgasmo no te convierte en menos, que preferir el sofá de casa a sal…

La bailarina efímera.

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Efímera. En la punta de sus pestañas crecían las amapolas más bonitas del mundo, cada vez que cerraba los ojos, el suave perfume coloreaba sus sueños en un baile sinestésico que me arrastraba hacia el acantilado. No para saltar, si no para sentarme en ese banco gallego que dicen tiene la vista más bonita del mundo; cambiarían de opinión si estuvieran sobre su cama contemplando el despertar de la bailarina efímera. Como la espuma del mar, aparece al final del tsunami, cuando se rompe contra la arena de sus manos, apenas es un segundo y se desvanece; efímera, salada, blanca no puedo más que contemplar las cosquillas que me hace en los tobillos y llorar pensando que volverá a alzarse algún día. La bailarina efímera danzaba entre mis arterias y era preciosa. Preciosa. Arrasó todo a su paso, puse un banco y me senté a mirar. Entre las ondas había ciertos pedazos de mi pasado,
ahogándose entre los volantes de su tutú.

Los fantasmas de mis navidades

Ruído, estrés, tres perfumes distintos en la muñeca, el ruido de la Play Station golpeando en tu cabeza, toc toc toc, las luces de colores arañando la ventana como si quisieran tejer una tela con forma de jengibre, toc toc toc, alguien que escribe sin sentido una letra bonita los peces en el río se ahogan en vino sidra, pof! el corcho rebota en el árbol y le da en la cabeza al tío pesado, dorando bañado en color ocre doce tratando de tirarse por el mismo tobogán, toc toc toc, alguien se atraganta con el vestido de la presentadora la tela que falta cosa los recobijos de su boca y la llena mira mira toc toc toc cómo va vestida toc toc toc cuartos festejo y un perro que salta por la ventana envuelto todo en billetes de tres empaquetados como si fueran para el mismísimo rey todo austero se viste de marqués o era al revés? toc toc toc está llamando a la puerta no le piensas abrir tienes que dejarle pasar entra joder como si fuera tu casa toc toc toc este sonido va a acabar conmigo que alg…